miércoles, 4 de agosto de 2010

DETONANDO

Ahora sí, que saquen su arsenal escondido, que hagan gala de su poder. Que olviden el perdón y a la humanidad, que acaben con todo y con todos.

Basta ya de vivir con el temor. ¡Que lo hagan!, que se olviden del vecino, del amigo, de ellos mismos. Que sea la voluntad de algún valiente la que dicte un nuevo rumbo.

Es hora de darle a los hombres un nuevo mundo, sin vestigios del pasado, sin el peso de la historia, un mundo en el que se conjugue la absoluta destrucción con nuevas fuerzas creadoras.

Que la transformación llegue, que sean los elegidos por el azar los que refunden la humanidad. Que la destrucción absoluta sea la hacedora de nuevos instantes y que estos instantes sean productos del deseo.

Un nuevo mundo espera. No habrá leyes ni constituciones que sobrevivan al halo destructor que ellas mismas ayudaron a forjar.